Los factores que son opuestos al valor intrínseco de las acciones incluyen
1. Tasa de crecimiento anual de los dividendos: La tasa de crecimiento anual de los dividendos cambia en la misma dirección que el valor intrínseco de la acción. Cuando la tasa de crecimiento de los dividendos es alta, los inversores serán más optimistas sobre las perspectivas de desarrollo futuro de la empresa, lo que tendrá un impacto positivo en el valor intrínseco de las acciones.
2. Tasa de rendimiento esperada: La tasa de rendimiento esperada es inversamente proporcional al valor intrínseco de la acción. Cuando los rendimientos esperados son altos, los inversores perciben que el potencial de ganancias futuras de la empresa es limitado, lo que afecta negativamente el valor intrínseco de las acciones.